sábado, 9 de febrero de 2013

vitaminas

Ayer, Viernes, por la mañanita temprano, después de dejar al pollo mayor en su cole, me dirigí como cada mañana, con sus otros dos hermanos pollitos a la zona comercial (dos supermercados, tintorería, tienda de apuestas, farmacia, dentista, papelería, peluquería, centro de estética, gimnasio, vídeo club, cafetería, comida rápida y restaurante), a comprar unas cosillas que nos había recomendado Karima (la profesora).
Primero fuimos a la farmacia, a comprar un producto llamado SANASOL, sólo el nombre ya me da escalofríos, se trata de un brebaje que debemos ingerir todos una vez al día, 10 ml, para reforzar el sistema inmunológico . El bote por fuera, tiene un aspecto de crema bronceadora, más que de crema de aceite solar de ese tan malísimo que si te lo das te conviertes en pollo asado. Tomarlo no me mola ni un pelo, pero bueno, he consultado con mis expertas (la doctora por excelencia y la boticaria del año) y las dos me han dado su aprobación; es una ensalada de vitaminas A, D3, E, B1, B2, B3, B5, B6, C y otra cosa que no sé que es. En fin, todo sea por seguir creciendo "fuertes y robustianos", como decía mi madre.
Jajajaja, acabo de caer en la cuenta, 36 horas me ha costado, jajajaja. el caso es que ayer, en ese mismo centro comercial, me sorprendió ver a un niño de a penas dos años, es difícil acertar con las edades de los niños por norma general, pero cuando van totalmente enfundados mucho más, el caso es que el susodicho niño se estaba tomando un helado tipo "mikolápiz", no sé que me sorprendió más, que un niño se estuviese tomando un helado a las 9.30 de la mañana, o que no se manchase ni un poquito. Sí, si lo sé, me sorprendió muchísimo que no hubiese ni una sola gotita en el abrigo del niño. Aun recuerdo los últimos helados que se tomaron mis hijos el pasado verano, se derretían con sólo mirarlos, siempre terminaban totalmente pringados y con medio helado/ polo/ mikolápiz (que aunque os sorprenda siguen existiendo) en el suelo. No podía creer lo que veía. NI UNA SOLA MANCHA en ese niño tan pequeño. Como tengo muchas cosas en la cabeza, esa imagen desapareció de mi mente y me dedique a mis cosas; acabo de caer, hace escasos minutos me he dado cuenta de por qué el niño no se manchaba, es imposible que gotee porque estábamos a -1 grado, es como tomarse una piruleta, jajajajaja. El último helado que se tomaron mis hijos se lo tomaron a casi 40 grados, jajajajaja.

2 comentarios:

Fernando martínez dijo...

y como diría superratón: "y no olviden supervitaminarse y mineralizarse, amigos". :)

Le dijo...

Un clásico el Mikolápiz, en casa también triunfa el Frigopie y el Calippo. Como molan los helados en cualquier hora y xq si:)

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