martes, 12 de febrero de 2013

menos mal que no nos entienden

Insisto en el tema, porque me pasaría el día roja como un tomate.
Como ya he comentado, los y las operarias de la construcción de mi edificio entran y salen cuando les viene en gana de mi casa; se supone que avisan, porque todos los días nos encontramos unas largas notas en la puerta, por supuesto escritas en el idioma local (como dice el mediano, mamá es que este idioma suena muy raro), donde avisan que pasaran entre el día X y el día Y a arreglar lo que sea.
Ya lo hemos asumido, vamos a nuestra bola y como nos aconsejó una amiga la semana pasada, si vienen y estamos comiendo... les ofrecemos un platico de lentejas, con su choricico y todo.

El caso es que últimamente vienen siempre durante la comida o durante la siesta de los dos pequeños, el de seis ya no duerme, aprovechamos para que me cuente cosas de su cole nuevo y hacer algunas fichas de su cole antiguo, porque como en el mes de septiembre (cuando se compran los libros escolares) yo no sabía que ahora iba a estar a más de 3000 kilómetros de mi pequeña casita... pues tengo que amortizar mis carpetas de 2º y 3º de infantil, que mis dineritos me costaron.
El caso es que llevan dos días despertándose de la siesta entre martillazos y taladros, los pobres míos, lo primero que dicen es ¡ya están aquí los pesaos!, no sé si se me escaparía a mí la frase, en un momento de agotamiento mental o es de su propia cosecha. El caso es que agradezco que no nos entiendan. Como cuando al mayor, que le salió del alma, dice : "bueno.... algunos avisan que se van a marchar, ya van aprendiendo"; y es porque se iban a buscar alguna herramienta, que habían terminado y me avisaban de que ahora llegaría el pintor....; en fin, es que no os imagináis la que me han montado estos operarios en casa esta semana. Cuando alquilamos la casa se suponía que las obras eran en las zonas comunes pero parece que ha habido daños colaterales y me van desmontando habitación por habitación. de momento cocina/comedor, lo que supone que tengo esos muebles en el salón. 
Algo que me sorprende, es que cuando dichos operarios ensucian algo, serrín, restos de pladur..... los restos... no los tiran a mi cubo de basura, se los llevan; me resulta curioso; traen como hormiguitas herramienta por herramienta, cuando terminan, me dicen, ahora vendrá alguien a limpiar , al cabo de las horas.... aparece alguien con el aspirador o con su escoba/recogedor y lo limpian. Pero es que el de la escoba no lo tira en mi basura, ni trae una bolsa propia, se lo lleva tal cual...., FLIPO, el chico que ha estado cortando unos tablones de pladur.... al final.. no le encajaba, ha tenido que cortarlo, salían unas tiritas muy finas, como cuando pelas patatas.. y no me ha preguntado si lo podía tirar en la basura.. se ha marchado con los trozos en tira en la mano, ¿por qué?, si a la hora estaba el batallón de limpieza barriendo....podía haberlo dejado en un montoncillo... no entiendo nada; como en Madrid nunca he vivido nada parecido y en Romanones los operarios de la construcción éramos el padre de mis criaturas (entonces no existentes), mis hermanas y yo.... no puedo comparar.
¿Porqué no usarán mi basura?, probablemente porque no sepan donde está. Hasta la fecha es una caja de cartón con tapa de cartón y su bolsita negra. Sí, ya lo sé, un cubo de basura no es tan caro.... pues no lo sé, porque aún no hemos encontrado uno que nos encaje, o son muy grandes o muy pequeños, o la tapa es incómoda, eso se me pasó mirarlo al hacer la mudanza, jajajaja. El caso es que no hemos visto uno normalito, como los de toda la vida.

1 comentarios:

Maria Gasca dijo...

En serio...todo esto para acabar diciendo que estaís buscando un cubo de basura!?! jajaja

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