viernes, 5 de julio de 2013

Martinlaakso-Tikkurila-Helsinki-Martinlaakso en bici

por el padre de mis hijos:

Aprovechando el buen tiempo y que las distancias no son excesivamente largas ayer hice un recorrido en bicicleta desde casa a la oficina y, por la tarde, desde la oficina a Helsinki y luego de vuelta a casa, en total, unos 54 km.

Muelle para bañarse en el Keravanjoki
El recorrido de casa a la oficina, unos 14 km, discurre al principio por las zonas residenciales de Kivimäki, Ylasto y Kartanonkoski que se alternan con campos de cereal. Después se pasa a la zona comercial de Tammisto, se cruza la autopista de Tuusula y se enlaza con el camino que va paralelo al río Kerava (Keravanjoki), durante el último tercio de la ruta, hacia el norte hasta Tikkurila. A buen ritmo se tarda unos 40 minutos y el único tramo un poco fuerte es la subida que hay después de cruzar el rio Vantaa (Vantaanjoki), conocido coto salmonero de la región, hasta Ylasto.

Desde Tikkurila la cosa es fácil, sólo hay que seguir el río Kerava de nuevo, esta vez hacia el sur, hasta que enlaza con el rio Vantaa, justo en el límite entre los municipios de Vantaa y Helsinki, y continuar hasta la desembocaura en el Báltico, en Vanhakaupunki, antigua zona portuario-industrial de la capital.

Canasta de frisbeegolf
El recorrido junto al Kerava pasa entre urbanizaciones de casitas familiares y campos de frisbeegolf ( http://es.wikipedia.org/wiki/Disc_golf ), deporte de moda en Finlandia en los últimos tiempos. Como su nombre indica, se juega con un frisbee (disco de toda la vida) y consiste en “encestarlo” en una especie de canastas de cadenas y bandejas done queda enganchado. La mecánica del juego es similar a la del golf, es decir, completar el recorrido de cestas de un campo con el menor número de lanzamientos de disco posible.
Rápidos en el Keravanjoki
Plano de parcelas en un huerto urbano 
Después se interna en una zona boscosa, también junto al río, para pasar luego a una zona más abierta, también con urbanizaciones de casas unifamiliares alternadas con zonas de huertos urbanos, también muy populares en esta zona, donde prefieren tener los jardines de casa con cesped, macizos de flores y setos y dejar los cultivos para la parcelilla alquilada.
 Luego empieza una zona menos habitada, pero con numerosas playas artificiales donde la gente va a pasar un rato y refrescarse en el río. La última de ellas, justo antes de la desembocadura en el estuario tiene incluso un trampolín anclado  a más de 5 metros en un enorme peñasco junto a la arena. 
Desde allí el camino entra en la antigua zona industrial donde estaba la fábrica de ceramica de lujo “Arabia”, por lo que se conoce el lugar como “Arabiaranta” (playa de Arabia). Ahora se están derribando los antiguos edificios de ladrillo y construyendo bloques de pisos de lujo con vistas al estuario y un enorme parque costero lleno de gansos con sus polluelos. También hay una zona de pesca autorizada para quien se anime a acercarse con una caña por allí, previo pago de una cuota.


Coto pesca Arabiaranta

Arabianranta
Para poder llegar al centro desde allí hay que empezar a internarse en la ciudad por el carril bici habitual en todo Helsinki, hasta cruzar uno de los dos puentes que unen el barrio de Hakaniemi con el de Kaisaniemi (zona Kruununhaka) y llegar al paseo maritimo del puerto deportivo norte (Pohjoisranta).
Desde allí se empieza a divisar la catedral ortodoxa al fondo y se pasa junto al museo miltar.

Al llegar a Kaupatori-Esplanadi, centro neurálgico de la ciudad, me encontré la habitual masa de gente en esta época del año, en las terrazas, tumbadas en el césped, paseando, arañando minutos de sol antes de que empiecen a acortarse los días, cosa que ya se empieza a notar. También había un concierto de una banda alemana de jazz en el escenario que montan en Esplanadi.

Desde allí hay que volver hacia el norte enfilando Mannerheimintie hacia el edificio del parlamento, pasar junto al museo nacional y seguir todo recto hasta que se llega al cruce con la autovía que lleva a Vihti. Esta zona no es especialmente bonita, pero es más directa que ir bordeando la costa hacia Seurasaari y luego girar hacia el norte.

A continuación se puede seguir en paralelo a Vihtintie por un sendero que va por el bosque pero a no mucha distancia de la carretera. Aunque también hay un carril bici justo al lado de la carretera es más agradable pedalear sin el ruido de los coches al lado. Se van pasando los mismos barrios, más o menos, por los que pasa la línea M de cercanías (Passila, Huopalahti, Pohjois Haga, Kanelmaki y Malminkartano).

Al llegar al cruce con el “Anillo I” (Kehä I), que es primer anillo de circunvalación de Helsinki, hay que tener un poco de cuidado ya que allí también se cruzan varios caminos de tierra y es fácil perderse. Seguí pedaleando hacia el norte hasta llegar a Malminkartanontie, cerca de la colina más alta de la región (90 m, Malminkartanonhuippu, ver entrada ), que puede servir de referencia para no equivocar el camino. Eso si, siempre que no estés rodeado de árboles, cosa bastante habitual, en cuyo caso no hay referencia que valga.

Este es un problema con el que se encuentra uno en estas tierras cuando va por el campo, ya que los bosques son bastante cerrados y no hay montañas ni colinas que sirvan para orientarse, así que es fácil perderse si no llevas brújula y un plano decente.

Desde Malminkartanonhuippu se tardan 15 minutos en llegar a casa siguiendo la carretera de Myyrmäki.

     

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Menuda vuelta. Un buen paseo.

Maria Gasca dijo...

Buen tour nos has hecho jajaja

Le dijo...

Madreeeee!!! A esto no me apunto, y si tengo que recordar algún nombre, lo veo casi imposible. Veo que tu ya te vas haciendo al idioma:)

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