martes, 2 de febrero de 2016

Me voy al dentista mamá

No sé si siento alivio o pena al contar lo que hace menos de un mes sucedió con mi medianillo de siete años:
Asunto: cita con la dentista.

Día 7 de Enero: el niño me entrega un papel que anteriormente le había dado su profesora en el que nos informan que el día 11 de Enero a las 9:40 la criatura tiene cita en el dentista.

Día 8 de Enero: dado que el día 11 me incorporo a trabajar tras las vacaciones navideñas y no me da tiempo a avisar de que voy a llegar tarde al trabajo, decido armarme de valor para llamar a la centralita del centro de salud. Digo que me armé de valor porque supongo que no hace falta que le cuente a nadie lo pesadas que son las llamadas para pedir cita a través de centralita, aquí, por estar en Finlandia no lo son menos, a eso hay que añadirle que odio hablar por teléfono en "élfico" y la situación no mejora si debo enfrentarme a la llamada después de haber pasado tres semanas sin hablar ni una palabra del idioma en cuestión.
Llamo y tras varios intentos me dan cita para el mismo día 11 a las 12.30.

Día 11 de Enero:

  • 7,30 de la mañana mando mensaje a la profesora para informarla de que he retrasado la cita con el dentista, que pasaré a recogerle a las 12,15.
  • 12.00: salgo pitando del trabajo, voy a buscar al medianillo, en su aula no hay nadie, está cerrada, voy a buscarle a las extraescolares, mientras tanto, por los pasillos me voy deshaciendo de las distintas capas de ropa, aquel día estábamos a "menos muuucho". Por fin encuentro al medianillo, que no sólo se asombra de mi presencia sino que además se enfada porque dice que él ya no tienen que ir al dentista, que su profesora le ha mandado a la revisión a las 9.40. Aún así, ya que estoy allí insisto, no es que dude de la palabra del medianillo, pero ya que me he dado el paseo, ya que estoy allí y ya que me dice qu ele han vuelto a citar, dado que el dentista está en el mismo edificio del colegio insisto en ir a la consulta para evitar disgustos futuros, 
El dentista de los cachorros es gratuito siempre y cuando te presentes a la cita, sino, al igual que pasa con las revisiones médicas, te cobran 39 euros si no asistes y no cancelas con 12 horas de antelación.
Una vez en la consulta conté toda la historia a la enfermera, o al menos lo intenté, ella me confirmó lo que ya sabíamos, que sí, que el chiqueto había estado allí hacia unas horas y que le había dado otras dos citas para las dos próximas semanas.
¿dos citas más? me pregunto. Ya que estaba allí, decido preguntar a la buena mujer si me puede decir los días/horas de las siguientes citas para asegurarme de poder estar presente (limpieza de boca y un empaste). Ella me responde que no hace falta, que ya le ha dado el papel al chico y que lo podemos mirar en casa. aún así, pesada de mí, insisto.
Ella R que R dice que al no hace falta que le acompañe, que ya es mayor y puede ir sólo. Pero al final me mira las horas de la cita.
Al final, la enfermera y el cachorro se ponen de acuerdo, y deciden que no hace falta que yo esté presente, que él ya sabe cuando y donde debe de estar.
Y como lo cuento pasó, allí fue el medianillo a enfrentarse a su primera limpieza bucal y a su primer empaste y luego me contó en casa todo lo que había pasado, las máquinas, los sonidos, más que asustado estaba fascinado.
Por supuesto me alegro de que sea valiente e independiente (no me alegro nada de que tenga un empaste), que sea un echao pa ´lante, pero sigo pensando que me parece pequeño para que se enfrente sólo a estas cosas.
Preparado está, no me cabe duda, pero, ¿lo estoy yo?
     

2 comentarios:

De oeste a este ( y viceversa) dijo...

Hombre, aunque esté en el mismo colegio 7 años son 7 años, no sé, y tampoco todos los niños son iguales. Hay niños con 7 que parecen adolescentes porque están muy acostumbrados a estar en la calle solos jugando y relacionarse, y hay otros como mi hijo que son más de necesitarme y de no sentirse seguro yendo solo por ahí. Creo que en Finlandia se promociona mucho lo de que los crios vayan solos al cole y esas cosas, tipo lo que pasa en Japón. Personalmente creo que 7 años aún son 7 años, y el dentista impone un poco, pero bueno, si tu hijo pudo hacerlo solo y no le ha quedado mal recuerdo ni se ha sentido abandonado pues no hay que darle mayor importancia, pero también deben respetar tu derecho como madre a querer estar ahí para apoyar a tu hijo si tú lo crees necesario. Si yo fuera tú iría la próxima vez, me quedaría más tranquila y seguro que tu hijo también se siente mejor, por mucho que sepa apañárselas solo. Saludos!

Susana Gasca Escorial dijo...

Esta vez salió bien. De momento, espero no no tener volver hasta la próxima revisión.
La verdad es que me sorprendió bastante que pidiese ir solo, nunca antes había pasado y siempre le acompañamos a todas partes. A veces aquí me siento un bicho raro por querer ir con ellos a todas partes como ya he dicho muchas veces, algunos días soy la única madre en el parque con niñ@s mayores de cinco.
Luego viéndolo desde el otro lado, dentista, yo se de uno (el mío) que estaría encantado de que muchas madres nos quedásemos fuera mientras los cachorros pasan a la consulta.
Como digo....esta vez salió bien, para la próxima....ya veremos.
Saludos!!

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