domingo, 21 de febrero de 2016

Finlandia en el mapa

Loca, locatis. Matarile me van a volver con tanto cambio de horario en el cole.
Dicen que por estos lares se ofrece una de las mejores educaciones del mundo; mucho hablan de las ventajas que se ofrecen en los países nórdicos en cuanto a educación y conciliación familiar y de lo maravilloso que es todo por estas tierras.
Lo de la conciliación  no lo voy a negar, es más, lo puedo corroborar, pero con lo del cole, a pesar de que uno de los cachorros ya lleva dos años escolarizado .... aún sigo teniendo mis dudas.
Puede que la metodología sea la mejor (como digo, aún por confirmar), los deberes son menores (totalmente de acuerdo) y el profesorado mejor formado y más motivado (supongo que habrá de todo) yo lo único que sé es que mis niños llegan a casa tan contentos y con nivel de estrés cero. Somos tanto el padre de las criaturas como la que suscribe los que nos agobiamos por toda la familia.
El horario escolar (cuatro horas diarias) y sus cambios continuos en el mismo me siguen trayendo de cabeza. Sé que lo he comentado en otras ocasiones, pero es que desde que empezó el curso tras las vacaciones de navidad hasta ahora no ha habido semana en la que se haya respetado la hora de entrada de los cachorros. Si era de no de uno era del otro. Es un "sin vivir", porque aunque es cierto que van y vuelven solos al cole desde el primer día (hecho que me costó asumir), si les retrasan en 45 minutos la hora de entrada no se van a quedar solos en casa. Sus amigos lo hacen, pero a mis pollos no les hace ninguna gracia ni a mi tampoco. Cuando entraban a las 9.00 se lo han adelantado a las 8.15, cuando era a las 8,15 lo han pasado a las 8.00, cuando entraban a las 8.15 se lo han pasado a las 9.00 y así una semana tras otra; cuando no se lo cambiaban al mayor se lo cambiaban al mediano. Como digo, una agonía de cambiar turnos en el trabajo y eso que por suerte el padre de las criaturas tiene flexibilidad horaria, pero cuando él no puede...me toca a mí.
Para much@s nativ@s esto no supone problema alguno porque sus cachorros desde que tienen 7 años se han quedado sol@s en casa y se han controlado ell@s solit@s las horas de entrada (y sino les llaman por teléfono para avisarles -madre despertador-: en 15 minutos tienes que estar en el cole). Yo lo intenté con los míos, pero no funcionó, a ellos les gustaba poco y se agobiaban mucho y a mí me causaba una angustia que no podía soportar y me duraba gran parte del día. Así que aquí seguimos, haciendo encaje de bolillos para organizarnos hasta que tengan a bien respetar ese horario tan precioso que tengo pegado en el armario de la cocina.
Las razones por las que les han ido modificando el horario son estupendas: han ido a patinar, a nadar, a tirarse con los trineos, de excursión, y los pollos están encantados, pero yo sigo con mis quebraderos, porque si bien es cierto que en el trabajo nunca me han puesto ningún problema, me sigue dando "un no se qué" pedirlo, sigo sin haber cambiado el chip: aquí la conciliación existe, al menos de momento tanto en el trabajo del padre de las criaturas como en el mío. Y existe hasta tal punto que ahora que empiezan las vacaciones de Invierno, antes de que yo pidiese nada, me han preguntado si necesitaba pedirme los días para estar con la manada; como esta vez ese tema ya estaba resuelto, me los guardo para otro momento, pero el detalle, se agradece.
Tal vez me arrepienta de mis palabras en breve  y me las tenga que comer con patatas, pero hoy por hoy hecho de menos el horario escolar de 9.00 a 16.00, y a esa red de apoyo con abuelas patrulla y hermanas de reserva que siempre estaban disponibles en caso de emergencia.

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1 comentarios:

ISABEL LEON TABARES dijo...

no me extraña de tu locura, a mi me pasaria lo mismo o peor....el otro dia, en la escuela infantil de mi pequeñaja, adelantaron el horario de entrada solo 15 minutos, lo comunicaron entregando un papelito que perdí y olvide, como no, si soy miss despistada!, con lo cual, lleve a la peque a la misma hora de siempre y la pobre perdió el autobus de la excursión...llorando se quedo, ay que mala madre!!!!

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