sábado, 13 de febrero de 2016

Amig@ invisible

Otra semana de festejos en el cole, nada de disfraces ni de carnavales, eso aquí se celebra en el mes de Junio.
Tanto en el cole como en el päiväkoti se han entregado a fondo para prepararse para el día 14 de febrero, que aquí lo llaman el día de la amistad: ystävänpäivä. Están tan entregados a la causa que hasta correos te avisa,con 15 días de antelación, de que si quieres que tus tarjetas lleguen a tiempo, debes enviarlas antes del 10 de febrero. Yo creo que aquí correos sobrevive gracias al volumen de cartas que se mueven en los meses de Diciembre y Febrero
Elnuestro cole, el lunes hicieron tarjetas para sus amig@s y familiares, el martes amasaron galletas (con forma de flores o de corazón), el miércoles estuvieron hablando de la importancia de la amistad y en contra del acoso escolar, el jueves se comieron las galletas amasadas el lunes. Lástima que sólo las comiesen unos pocos porque al menos 1/3 de l@s niñ@s del päiväkoti y otros tantos del cole han tenido un virus estomacal. Y el viernes, mientras en el paiväkoti se intercambiaron las tarjetas y celebraban una pequeña fiesta, en el cole sustituyeron "el día de los abrazos" por el "choca los cinco" para evitar contagios del virus.

En mi trabajo hemos hecho el/la amig@ invisible. Era de esos juegos en los que en lugar de poner un precio de regalo y entregarlo un día concreto, han preferido hacer el/a amig@ invisible largo: dura una semana y de lunes a viernes tienes que ir dejando notitas o pequeñas chorradillas a tu amig@ (un bombón, un caramelo...).  En una de las empresas en las que trabajé en España, hacíamos el mismo juego cuando se acercaba Navidad. Jejeje, nada que ver. El proceso ha sido el mismo, tanto en aquel entonces como ahora la gente he sido muy participativa, pero lo que me ha sorprendido (bueno, no tanto porque me lo esperaba) han sido las distintas formas de reaccionar; en Madrid, cada vez que alguien encontraba una nota con su nombre se lo hacía saber a media oficina o al menos... se notaba en la sonrisa de su cara. Si encontrabas alguna cosa de un/a compañer@, ibas corriendo a entregarlo en mano. Era una semana de fiesta en la que el rendimiento bajaba bastante, pero se recargaban fuerzas y lo pasábamos muy bien. Este semana en cambio, todo el mundo ha dejado notas y detalles con la máxima discreción, pero nadie contaba nada ni de lo recibido ni de lo entregado. de hecho hasta dudé de que mis presentes estuviesen llegando a la destinataria dada su falta de reacción. Pensé que me había confundido de taquilla.

1 comentarios:

ISABEL LEON TABARES dijo...

Jajaja, tan discretos que asi es imposible bajar el rendimiento en la empresa, al no entretener a tus compañeros con los múltiples regalitos o notas recibidos por los demas!
Me gusta mas la version española....sera porque soy española!! ;)

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