sábado, 22 de diciembre de 2012

primera fase de la mudanza, terminada

Sí, hace un par de días estuvimos en Romanones para embalar algunos pequeños enseres y más provisiones. Recien aterrizados de nuestro viaje de exploración, ya podíamos hacer un cálculo más exacto de lo que podíamos necesitar.
 La operación se desarrolló satisfactoriamente, pudimos meter todo lo que queríamos sin pasarnos de la cantidad que habíamos contratado. Es que de Madrid salió el doble de lo presupuestado, jajajajaja. Claro que aquí estuve yo más atenta y no permití que de un coche de juguete de mis cachorros, saliese un paquete del tamaño de un brick de leche; no deben saber que, los juguetes que han sobrivivido a mis sobrinos y luego a mis 3 hijos, son más resistentes que las cucarachas, y si no resisten una mudanza, es que no han pasado el control de calidad y entonces no nos interesan.
En Romanones estuvimos más avispaos y ya teníamos en cajas lo máximo posible, pero.... claro... una no puede estar en todo y a veces se despista, así que los de la mudanza -que son muy listos, y que cobran por volumen y no por peso.... - aprovecharon mi descuido (me puse a hablar con Sol, nuestra amiga, vecina y boticaria del pueblo) para sacar todo lo que tenía en un baúl (con destino a Finlandia), alegando que pesaba mucho, ¡pero si estaba lleno de edredones!, en fin que lo sacaron y se puesieron a meterlo en cajas, embalaban hasta los cascos de la bici, cuando me di cuenta le dije que eso con un papel para que no rozase otras cosas iba listo, ¡embalar un casco de bici!. Querían llevar el baúl vació, JA, ¡con la de cosas que caben ahí!, al final, no me dejaron meter todo lo que yo quería, pero metí todas las almohadas, unos lienzos -regalo de Paz-, el de Cuba que me trajo Pilu y alguna que otra cosilla.
Lo importante es que ya está de camino, ahora queda esperar que llegue y que llegue bien.

1 comentarios:

Maria Gasca dijo...

Si las plantas de mamá sobrevivían a las mudanzas... y aún viven.. tus cosas llegarán bien!

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