domingo, 23 de septiembre de 2018

Macarrones con chorizo.

0 comentarios

Cuando te dicen que han llegado los macarrones con chorizo a Finlandia, de la mano de flora, no cabe duda: ya está todo inventado.
Gracias por compartilo Laura.

martes, 18 de septiembre de 2018

Girasoles

0 comentarios

Entre estas dos fotos hay más de 4000 km de distancia. Las dos son del mismo mes con diferencia de 15 días.
Las plantaciones de girasoles en España las llevo viendo desde que de pequeña iba en bici a "la fuente pinilla", pero en Finlandia nunca los había visto así. Algún campito pequeño había visto, pero se ve que las altas temperaturas de este verano.fi y las muuuchas horas de sol les han dado un buen empujon.
Van por tí,  Pilarica, que sé que te gustan tanto como a mi. ;-))

lunes, 17 de septiembre de 2018

Como Pedro por su casa.

0 comentarios


Nos lo ha enviado un amigo; si llego a cruzarme yo con tamaño animal, me da un pasmo. Primero por el animal en sí, y segundo por el grito de admiración de mis cachorros.

En fin, aquí os lo dejo para que veais con qué os podeis encontrar en las carreteras del Norte de Europa.

viernes, 14 de septiembre de 2018

Rakkautta. Fazer

0 comentarios

Como siempre, da igual lo que ponga en el envoltorio. FAZER no decepciona.
Viene a significar AMOR, asi que a riesgo de parecer cursi, regálaselo a tu gente. ;-)).

martes, 11 de septiembre de 2018

Cumpleaños feliz

0 comentarios

Hay que adaptarse al medio, ya nos lo aviso Darwin hace mucho tiempo. Adaptarse o morir, así que en eso estamos.
Este año estoy flipando con los regalos de cumpleaños que veo circular por casa.
No voy a volver al rollo de lo


que se regalaba cuando yo era pequeña, son cosas de otro siglo y al parecer de otra era. A veces me siento como Sofie en Las chicas de oro cuando rememoraba sus tiempos jóvenes con aquella frase que empezaba :"Sicilia, 1920".
El caso, es que de un año para otro los lego, y los libros (tebeos tipo Don Mickye, que aquí gustan mucho a grandes y pequeños) han sido sustituidos como regalo por tarjetas de googleplay, game stop, entradas de cine y lo mas alucinante: tarjeta regalo para ir a comer al Mc Donalds o al hesburger (homonimo.fi), o directamente un billete de 10 euros más caramelos, en plan abuela. Como veis, estas gentes del Norte podrán ser muchas cosas, pero ante todo: practicxs. ;-)
Que los tiempos estan cambiando, no cabe duda.
¿Serán cosas de la edad?, eso parece, pero la edad ¿de quien?,¿de los pollos o mía?.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Backas, un panal de rica miel

0 comentarios

Habré pasado por aquí con la bici millones de veces, pero al igual que no me había percatado del cafelito con el mismo nombre, se me había pasado tamaño espectáculo.
Sí, paseando con la bici tuve que hacer un alto en el camino para disfrutar del espectáculo de ver a un grupo de cuatro apicultorxs trabajando con sus abejas. Llegué a casa más feliz que una perdiz, ahora sólo queda investigar si es para consumo propio o podremos degustar en breve este delicioso manjar que nos dejan las abejas del lugar.

jueves, 30 de agosto de 2018

los 1000 y más. Lagos de Finandia

0 comentarios



 Entre lagos y bosques hemos pasado mucho tiempo los últimos años.
Justo hace 5 años de lo que ha sido hasta ahora nuestro verano más numeroso en visitas,creo que llegamos a juntarnos 15 personas en casa (entre camas y colchones). Estábamos por aquel entonces algo "verdes" en todo lo relacionado con Finlandia, así que aprovechamos esas primeras visitas para hacer kilómetros (andando, en bici o en coche) para explorar el país.
Nos hicimos una ruta preciosa recorriendo lagos y explorando bosques. Luego, poco a poco hemos descubierto que a veces no hace falta irse tan lejos para descubrir rincones bonitos; algunos los teníamos bien cerquita de casa (claro que no los habíamos visto porque de los 8 meses que llevábamos en el país casi cinco habían estado congelados y cubiertos de nieve).
El caso es, que si vas de turismo a Finlandia, si vas con el tiempo justo, coge el mapa y verás que hay playas y lagos estupendos a los que puedes llegar  en metro y una caminata y si le das al pedal, alquila una bici (merece la pena) y descubre los lagos.
¡Mira que preciosidad desde Espoo!!
Gracias Susana

martes, 28 de agosto de 2018

Desde tu ventana. Arcoiris doble

0 comentarios

¡Qué pena más grande haberme perdido este superarcoiris doble!, me lo manda Laura. Así de bonito se veía desde la ventana de su cocina.



domingo, 26 de agosto de 2018

Diseñando un marimekko

0 comentarios

Ya he hablado muchas veces de la importancia que dan a "sus cosas" por estas tierras del Norte. Se autopromocionan, se venden bien, y se animan hasta decir basta. Sí, trabajan mucho la protección de sus productos, ideas, diseños. Prueba de ello es este dibujo: responde a un proyecto en el que lxs niños tenían que diseñar un dibujo para una tela Marimekko. Qué rabia me da haberme enterado tarde, seguro que han estado expuestos por los pasillos del centro todos los trabajos del resto de alumnxs. Me habría encantado verlos.
Aquí os dejo una muestra de lo que diseñó un niños español residente en Finlandia.
Tal ves te interese:

martes, 21 de agosto de 2018

Entre aeropuertos

0 comentarios



Tengo la sensación de haber vivido una y otra vez la misma escena, como en la película de "el día de marmota", lo único que cambia es que mis hijos cada vez son más grandes. El resto sigue siendo igual: mismas maletas, mismos aeropuertos, mismas fechas, mismos sentimientos.
Me gusta viajar, me encanta.
Disfruto planificando la ruta, reservando vuelos, leyendo guías o blogs correspondientes, preparando la maleta con los pollos. Me gusta.
Pero no sé que me pasa, y con los años  y la experiencia en lugar de mejorar va a peor, que 24 horas antes de zarpar me entra el canguelo. Si el padre de las criaturas va en el pack de viaje me relajo un poco más, pero si voy yo sola con los cachorros se mete en mi cabeza la frase que tantas veces oí a mi abuela:"pero quien te manda a tí ir a ningún lado, con lo bien que se está en casa. Es que esta chica es un culo inquieto". Y me acuerdo de mi doña Fran y pienso, ¡ay que razón tienes abuelica!, ¿quién me mandaría a mí?, ayúdame un poquito, por favor.
La operación maletas no me preocupa, los pollos suelen hacer la suya y si hay que llevar algo concreto, lo preparo con gusto. Las peso, las repeso, y dejo algo de margen para imprevistos de última hora y no infartar al padre de mis hijos cuando la máquina dice que nos hemos excedido de peso.
Solemos ir con poco equipaje, si al final siempre nos ponemos lo mismo, algo de repuesto y el resto del espacio suele ir destinado a las viandas que viajan con nosotrxs: del Norte al Sur, somos embajadorxs de la dieta nórdica y del Sur al Norte promocionando los productitos de la tierra.
Pero volviendo al viaje: el día previo a salir, sobre todo si es un vuelo, las fieras huelen mi nerviosismo y también se inquietan. Todxs intentamos disimular pero la tensión se huele, ellos hacen tonterías y yo salto a la mínima.
Luego llegan las horas previas al vuelo, cuando les da por preguntar miles de cosas sobre las maletas, lo que va dentro, lo que se queda, lo que vamos a hacer, quien lleva cada cual, donde está aquel muñeco diminuto de lego que me quería llevar o cualquier otra cosa que para mí es una chorrada pero para ellos es importante. Ese es el momento que más me cuesta, porque tengo que hacer un esfuerzo sobre humano por sonreír y no transmitirles mi estado, que si las fobias y los miedos se aprenden por observación, las neuras absurdas de una madre también.
Una vez en el aeropuerto los momentos de tensión puede ser varios:
- La facturación, que la mayoría de las veces es autoservicio y aún siendo enemiga de las maquinas no me queda otra que hacerlo. Maquinita, datos del vuelo y a imprimir tarjetas de embarque demás.
- Luego está el control policial, prueba superada, sobre todo ahora que ya he aprendido que tengo que sacar además de los aparatos electrónicos el queso y la masa de empanadillas "la cocinera".Además los pollos saben perfectamente como manejarse y lo colocan todo fenome.
- La espera en la puerta de embarque, si no fuese por mis hijos (que cuando quieren son unos
benditos) se me haría eterna, sobre todo cuando las azafatas empiezan a inspeccionar cuantos bultos lleva cada miembro del pasaje. Y es todo un absurdo, pues prisa no hay ninguna por subir, que hay sitio para todxs. Yo creo que la culpa la tienen aquellos cines de la infancia con la entrada no numerada, jajaja.
Pero mis pollos, ajenos a todo, allá donde van montan su timba a pie de mostrador, con cartas, juegos de dados, o construcciones varias. Felices en su mundo de yupi.
Yo, hasta que no estamos todoxs sentadxs y con los cinturones puestos, no me quedo tranquila.